Posteado por: gabriel | 28 noviembre 2008

El “caramelero” en puerta de la Escuela

Entrábamos a clase a las 13 hs, pero siempre – puntualidad aprendida de mi padre – estaba en la puerta de la Escuela 15 minutos antes. Mi madre nos llevaba, fruto de tener un hermano menor, siempre nos acompañaría a ambos cada día de nuestra etapa escolar.
No teníamos disponibilidad de “efectivo”, los niños de entonces no manejábamos dinero, sino que llevábamos nuestra merienda día a día y si teníamos sed, pues al bebedero.

Toda esta conducta espartana nos hacía ver con ojos codiciosos al caramelero que se apostaba en la puerta. Tenía un pequeño cajoncito para la mercadería apoyado en unas patas en tijera .

Había de todo, caramelos, los fabulosos “Candel Super Astra Masticables “ – que se te pegaban a los dientes como garrapatas – que estuvieron muchos años fuera del mercado y hoy distribuye una gran empresa, como para que a las futuras generaciones no les falte ni un solo “Candel”. Estaban también de los paquetitos de pastillas, las que eran como salvavidas y las que eran redondas sin mas, no faltaban tampoco las galletitas y cuando había colecciones de figuritas, sobrecitos de “Goles y Dobles” o de la de “ Los trico y los peña”.
Después aparecieron los “yo – yos” y tantas otras delicias que te dejaban sin dientes !!

Todo esto lo veíamos mientras acariciábamos nuestro monótono “Martín Fierro “ en un pan porteño de todos los días.Era un verdadero sufrimiento no alcanzar ni siquiera uno de esos manjares.
Tan tentadores eran – y dañinos para la salud – que ya estando en 5° ó en 6°, el propio colegio diseñó una pequeña “ventanita” que se abría en el horario del recreo y que generaba unos ingresos mínimos para la Comisión de Fomento y cuidaba – en algo al menos – la dieta de los niños.

¿Qué le comprabas al caramelero de la puerta de tu escuela ?

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Responses

  1. El Caramelero: un hombre flaco de lentes, gruesos si era el mismo que iba a esa Escuela a la salida hora 12.00 , y se quedaba hasta la tarde 13.00 en la Escula 110, recuerdo como unas barritas de caramelo rojas y blanca torneadas que median como 25 cm. , la sensacion , salíamos corriendo derecho al caramelero, después a la parada del 145 o si no a “meter pata” por Ariel con la multitud, para la calle Olazábal. CHupetín en la mano cartera en la otra y los bolsillos llenos de figuritas , chapitas, o bolitas , Porque algún partido salía en el camino , abajo de los árboles que había antes de llegar a lo del “cieguito”. Un abrazo . LALO .

  2. En la puerta de la “52” había un caramelero flaquito y también de lentes muy gruesos, estoy casi seguro que Muniz de apellido. Tenía el cajoncito con de todo un poco, en cercacías del verano aparecían los helados palito SMAK, también tenía unos con forma de camioncito (totalmente fuera de mi presupuesto). A veces venía el hermano que era idéntico sólo que un poco más bajo y más gordito, así que posiblemente era el Muniz de la “sucursal 110” que hablan Luis y Gabriel.
    Saludos a todos
    Sergio

    • Vendrían a constituir el inicio de una primera “cadena” de ventas – no autoservicio – netamente sayaguense no ?

  3. Efectivamente, ahí empezó la Gran Cadena Muniz de Caramelos & Afines 😉

  4. Confirmo la versión del caramelero dada por los anteriores.

    Era un flaquito con pinta de muy, muy vapuleado por la vida. Su hermano -creo- se alimentaba más, pero no tenían mayor diferencia. Lo veía a la salida de la escuela 52, donde con otros compañeros habíamos descubierto la forma de engañarlo y manotearle algún Zabala…

    Después se lo veía en la parada de 28 de Febrero y Ariel (mis padres tenían negocio enfrente, Foto Sayago), en invierno al frío y en verano al calor. Solía usar un saco sport gris, más que él, pero que llevaba con dignidad.

    Escondía algún secreto que contribuiré a preservar, pero que hoy -seguramente- llevaría mejor que en aquel entonces.

    FR.

  5. El caramelero de la escuela 110 para mi tenia una edad indescifrable, todos los días rigurosamente mi madre le compraba golosinas para mi y luego para mis hermanos; mi tentación eran unos chupa chupa en forma de pinitos


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