Posted by: gabriel | 28 April 2009

En el fondo de casa ( convirtiéndome en lector )

Hay actualmente una discusión planteada en unos parámetros que la hacen irresoluble : ¿ se lee menos o mas que antes ?

Si hablamos de libros, hay varias “bibliotecas “, esto es diferentes opiniones surgidas a su vez de estudios en encuestas :” los lectores se han polarizado “, concluye uno de ellos, unos cuántos – no muchos – “se leen todo ” pero la mayoría “lee muy poco o nada”.

Hablamos de libros, entiéndase. ¿ Pero de éstos que “no leen nada o casi nada “, cuántos de ellos se pasan horas y horas en internet ? Leyendo, por supuesto.

Han cambiado los conceptos, de no ser así como entenderíamos que nuestro humilde blog – que no es de un literato, ni de un premio nóbel de nada – tenga superadas las 4.000 lecturas ? Ojo, no digo lectores, digo lecturas de posts.

Ahora también es posible – con una prodigiosa inmediatez – que material “vivido” hoy de tarde o hace 50 años se transforme en lectura para la noche.

Nosotros nos formamos en la era pre-internet, por decirlo de alguna manera, por lo tanto el acercamiento a la letra impresa se dio – mas allá de los cuentos infantiles – por las revistas de cómics. En la feria del barrio existían grandes puestos de venta y canje de revistas usadas, sobre todo mexicanas de la Editorial Novarro ( EN : ¿te acordás del logo ? ). Superman, Batman, Linterna Verde ( que ultimamente han querido transformar en super-héroe gay ), Archi, El pàjaro loco, La Pequeña Lulú, El Pato Donald y toda la serie Disney, Tarzán y tantas otras.

A mis padres no les hacía “mucha gracia” que canjeáramos revistas venidas de quién sabe dónde !, por lo que nos hacíamos de ellas a través de amigos o primos ( tampoco nos compraban revistas en la cantidad que hubiéramos deseado !! ).

Siempre teníamos nuevas y era uno de mis placeres favoritos el de buscar un sitio fresco – hablando de las largas tardes veraniegas – en el fondo de la casa de Martín Ximeno, y sentarme con el “fajo” de revistas a leer durante horas inmerso en las mas increíbles fantasías. El sitio ya lo tenía determinado, era un rinconcito sobre la pared del galpón de herramientas, donde no daba el sol en todo el día y por eso siempre estaba mas “fresquito.”

Si bien teníamos diferencias entre mis amigos, los héroes de nuestra infancia eran dos : Superman o Batman y Robin, los demás estaban bien, pero ocupaban un rango inferior.Si tenía que elegir uno me quedaba indudablemente con “el hombre murciélago”, al que además me encantaba dibujar.

Un sitio aparte dejo para el humor argentino : la revista Patoruzú grande, luego también teníamos la Patoruzito, librillo de historietas del “cacique tehuelche” y su sobrino y “playboy” Isidoro Cañones. Cada tanto – sin llamar la atención,- leíamos, con mucha ingenuidad vale decir, las revistas “verdes” de comic “Rico Tipo”, que hoy serían como ver a “Cacho Bochinche” !!

De las revistas pasé a los libros, que leía en la cama antes de dormir y recuerdo una colección de tapas amarillas – que he visto en las librerías de viejo aquí en Barcelona – que se llamaba Robin Hood, tenía todo tipo de lectura para jóvenes y adolescentes, uno de los mejores catálogos de libros de aventuras además…. por citar algunos recuerdo : “El Príncipe Valiente” que a la lectura le agregaba los excelentes dibujos de Harold Foster, la serie de Emilio Salgari de piratas, como “Sandokán, el tigre de la Malasia” ( fijensé como todo vuelve, hoy están de moda los Piratas del Caribe, en cualquier momento regresan con todo los “coboys”, así sin “W” ), una serie que tenía como protagonista a un “niño de la selva” llamado Bomba. De “Bomba” recuerdo un libro que se llamaba “En el valle de las calaveras”, que perfectamente podría competir con Indiana Jones en nivel de aventuras !!, es el día de hoy y aún me acuerdo.

Ah…. y Julio Verne ? Ya en ese entonces había descubierto que el Citibank ( donde trabajaba mi padre ) tenía una biblioteca muy grande, Aebu ( la Asociación de Bancarios del Uruguay ) también, y de allí, alternándome, según el título que tuviera cada una, pedía uno tras otro los opus del gran “Jules”.

“20.000 leguas de viaje submarino”, ” Los hijos del capitán Grant” ( que despuès vi en el Cine Sayago ), “Cinco semanas en globo”, “la isla misteriosa”…..

De este último, lo he comentado en otro post, dieron una serie llamada “Episodios de aventuras” en el 12, eran pelis de cine de 15 episodios que terminaban con una situación que se desentrañaría en el próximo, igual sistema creativo que usó luego el Batman de Adam West, te acordás: ” ¿ matará el Guasón a nuestro enmascarado ?, no te pierdas el próximo capítulo a la misma bati-hora y por el mismo bati-canal .”

Ahora, si me das a elegir….me quedo con el libro, ” La isla misteriosa” siempre será el libro, por mas “buena” que estuviera la serie.


Las “niñas” también tenían sus revistas, lo que sucede es que era un “pecado mortal” que te vieran con una revista “Susy”, te soy sincero…..conozco las tapas, nunca leí ni supe de qué venían los argumentos, quizás me hubiera ahorrado algún desengaño en la vida si las hubiera “consumido”, pero…. no fue así.

Después llegaron las fotonovelas !!!. De origen argentino, coletazo de los dramones televisivos de Nené Cascallar, hicieron época, no había una sola “peluquería de mujeres” que no tuviera en su revistero estos infames teleteatros fotografiados. Ah… casi me olvido, también estaban las “Corin Tellado ” !!!!!!

El Manga hoy ha tomado la posta, ya el género cómic – desde Eco y sus “Apocalípticos e integrados” – no es mas considerado “menor”.

Pero, contame un poco : ¿ vos qué leías ? La verdad, no vamos a venir con cuentos a esta altura de la vida !!! Cantá la “verdura” !!

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Responses

  1. La lectura de revistas COMIC de editorial Novarro :UN LOGO EN ( unidas las letras ) en la esquina de la revista .
    La lectura se hacía en verano abajo de la parra del fondo de mi casa , un lugar tranquilo y fresquito , en el invierno si había un poquito de sol, en el frente con algun maní o mandarina ( la famosa tanjarina ) , ¿ porque no me vas a decir que al solcito no tiene otro sabor ?, si llovía, en la cama, porque no había TV HASTA LAS 18.00 , ni cable, ni play station .
    Las leídas: Paturuzito, Isidorito,Roy Rogers, Lassie, El llanero solitario, Hopalong Cassidy, Daniel Boone, El Tony, Batman y Robin, Superman, Hijitus, Archi, Flash Gordon, Flash, el Hombre Araña , El fantasma de la selva, Tarzán el hombre mono, las de Hanna y Barbera , Oso Yogui, Los Picapiedras, Los Supersónicos, etc.
    El surtidito de revistan se hacían en : la feria, los Kioscos, Chapulin Colorado ( Barrio 14 ) en Olazábal – frente al Almacén de Don Víctor en la subidita aquella al lado de la vía -, y entre los amigos. Luego ya aparecieron los libros :Tom Sawyer, Los de Julio Verne, los “Cómo y Por qué de ” , Peter Pan, Cuentos de la Selva.
    Luego con el Liceo, apareció otra lectura: Horacio Quiroga, y los obligatorios.
    Siempre algo se lee por costumbre.
    Un saludo LALO.

    • Lalo querido !!!
      Te leías todo !, y eso que decías que nunca te encontraste con mi primo en ninguna biblioteca.
      Coincidimos logicamente en muchos gustos, yo también leía a “Hopalong”, ya era algo raro, claro no había ni una serial ni nada de él, era como de otra época, pero, como nos gustaba – en ese momento como ahora son los “star wars” – los temas de cowboys, leíamos todas.
      Confieso que vi alguna, pero no llegué a leer muchas de Daniel Boone, sí veía la serial en el Canal 4.
      Y la primera vez que alguien nos enseñó lo que era Horacio Quiroga, fue un adscripto del Liceo 23, había faltado un profe y nos tranquilizó ( !!! ), leyéndonos los “cuentos de terror y de la selva”: el almohadón de plumas y la gallina degollada.
      Quedamos todos de cara !!! No se escuchaba volar una mosca en la clase.
      Un gran abrazo,
      gabriel

      • De niña había leído Cuentos de la Selva, fue la adscripta Analía que ante la falta de un profesor una tarde nos leyó La gallina degollada y otra tarde El almohadón de plumas, creo que ese hecho marcó mi pasaje a la adolescencia, estaba acostumbrada a leer cosas de niña:Louise Mary Alcott con Mujercitas, Hombrecitos, Los muchachos de Jo, etc, Juana Spiry con Heidy, Cuentos de los Alpes y otros, Oscar Wilde y el Principe Feliz, había leído algo de Julio Verne, para mi lo mejor Viaje al centro de la tierra.

  2. Bueno, te digo que hasta hoy, si tengo que elegir un almohadón, me fijo bien que no sea de plumas ( creo que el cuento es traumatizante , je , je )
    LALO


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