Posted by: gabriel | 13 July 2009

Doña Flora y el Libro del Centenario

Probable imagen del Libro del Centenario ( Archivo F. Iglesias )

Probable imagen del Libro del Centenario ( Archivo F. Iglesias )

Flora vivió toda su vida en Ariel casi Olazábal, frente a lo de Lais. Su casa era una de las mas viejas del barrio, junto con el almacén de la esquina de Olazábal y la casa de la Quinta de Francia probablemente fueran todas edificaciones de principios del siglo XX. Tenía un jardín muy bonito que la propietaria cuidaba con esmero. A esa altura de Ariel no había veredas por lo que apenas separaba la propiedad un alambrado.

Su estampa de ciclista de bicicleta-triciclo con su perrito detrás era una imagen corriente en el centro de Sayago a la hora de “hacer los mandados”. Muchas veces corriendo riesgo de su vida, entre los omnibuses y el tráfico hacía kilómetros al día, lo mas increíble es que se hizo ciclista con los años, recién después de cumplir los setenta y tantos adoptó para sí y su mascota este singular medio de transporte.

Yo la conocí en casa de Lalo y Guillermo, ella ayudaba a la familia en sus quehaceres diarios, siendo una mas de la familia. Una vez me contó de un libro que tenía guardado como un tesoro y yo que soy afecto a los tesoros y mas si tienen forma de libro me interesé tanto que me lo mostró – y se ve que confió en mi, porque también me lo prestó – se trataba de un ejemplar nunca visto : el Libro del Centenario del Uruguay. Hoy ya se está hablando de la celebración del Bicentenario en el 2030 y me trajo el recuerdo a la mente.

El libro en sí, de unas 200 y tantas páginas, de tamaño grande – 40 x 27 x 2.5 cm de espesor , es lo que ahora me imagino – mostraba un Uruguay increíble, se construía el Estadio Centenario, la producción crecía y crecía, los majestuosos edificios de las nuevas Facultades se mostraban orgullosos al mundo y algunas de las fotos de la Tablada Nacional que hemos visto en el blog, aparecían allí como símbolo de la pujanza de los medios de transporte y la producción nacional.

Yo miraba hoja tras hoja admirado, deteniéndome en las páginas que trataban sobre Sayago, la Facultad de Agronomía y el ferrocarril.
Uruguay era la Suiza de América, la capital del mundo futbolístico y Montevideo casi el “centro” del Cono Sur, siempre peleando la preeminencia con Buenos Aires, logicamente.

En mi cabeza no cabía la idea de que años atrás se hubiera realizado tal proeza editorial, algo que usualmente veía de países del primer mundo, ahora lo encontraba plasmado en un casi desconocido Uruguay.

Lo miré y leí de arriba abajo, las imágenes retrataban una capital que se “comería cruda” el progreso, todo eran avances, solo hay que imaginar que en esa década – la del 30 – el mundo a pesar de la crisis del 29, vivía, en el interregno de las guerras mundiales una sensación de prosperidad y de adelantos tecnológicos solo comparables a la que vivimos ahora.

Le devolví el libro como corresponde, pero me quedé con la sensación de que algún día debería comprarme uno para mi. No he vuelto a ver otro.

Durante las vacaciones venían a casa de Flora unos sobrinos, un varón y una chica, de nombres Adán y Eva, desconozco sus apellidos , integraba el chico la barra Olazabalesca durante breves períodos al año, era mas bien callado y carácter taciturno. Nunca mas supe de ellos, leerán alguna vez el blog ?

¿ Te cruzaste alguna vez con Flora por Sayago ?


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Responses

  1. Gabriel . Vos sabés que tengo una idea, había una señora mayor, muy bien arreglada, de lentes , con un porte de elegancia, que pasaba todas las mañanas por la calle Carafí con su triciclo haciendo mandados y su perro que paracía un… barbilla o un pequinés, sé que era chico, sabía que era del barrio , pero no de tan cerca , mas de una vez me detenía a mirarla , me sacaba un ratito de lo que estaba haciendo ( jugando ) ,hasta que la perdía de vista , pero mas que nada porque me parecía un personaje fuera de lo común . Sigo diciendo un comentario , un recuerdo. Un abrazo LALO.

    • Sí señor !!, la señora que veías era Doña Flora con su perrito faldero. La verdad es que no sé ni como le había puesto, pero era una pareja inseparable.
      Quiero decirte algo mas, para que lo compartas en familia y para que “la vieja” siga haciendo memoria, el artículo donde tu madre cuenta sus recuerdos este mes ha batido todos los records, es segundo por lejos después de la página de bienvenida, que es por donde entran casi todos. Así que haz extensas mis felicitaciones y ya verás que hasta el “loncha” pide desde lejos que tu madre lo ayude con los recuerdos.
      Un gran abrazo, gabriel


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