Posted by: gabriel | 30 April 2011

La Profe Estela Maris SX(M) nos cuenta historias de cigüeñas sayaguenses

Cigüeñas en La Losa - Segovia, sobre la iglesia local; no se ven los niños pero suponemos que las aves están descansando en su viaje hacia Sayago.

Leyendo lo escrito por Carmencita Cabrera, la menor de mis amigas Teresita y Socorrito Cabrera, que vivían en Ignacio Rivas casi Elías Regules, al igual que yo, viene a mi memoria el nacimiento de su hermana Socorrito, que la precedió.

Es que en esa época los nacimientos se sucedían en nuestro barrio luego de las visitas de las cigüeñas. Nuestra inocencia aceptaba que aunque nunca veíamos cigüeñas que volaran sobre Sayago y menos que avistáramos sus nidos, no objetábamos ni dudábamos que cuando nacía algún hermanito o hermanita de nuestras queridas amiguitas, cuando preguntábamos sobre el impactante nacimiento, sobre todo quien la o lo había traído, invariablemente nos contestaban nuestros padres que el transporte lo había realizado la cigueña.

Al respecto recuerdo que cuando nació Socorrito, para mí fue un suceso inesperado, ahora confieso que nunca observé que su mamá, la querida doña Juana, tuviera una “barriga” abultada y menos aún, en crecimiento. Así fue que una mañana vino a mi casa corriendo y agitada, mi amiguita Teresita Cabrera, con la novedad que la cigüeña había dejado en su casa una hermanita que se llamaba Socorrito.

Para mi mente infantil, ya que todavía no había nacido mi hermanito, el ser sola y formar parte de una familia, los Tonossi, donde los nacimientos eran frecuentes, por ser una familia numerosa, integrada por 9 hermanos, que además de vivir todos en Sayago, se caracterizaban por ser muy prolíficos.

Debo confesar que cada nacimiento me provocaba un poco de envidia y había en el suceso en sí tambien algo de misterio que no llegaba a comprender. Yo ansiaba tener un hermano, igualarme a mis amiguitas, pero cuando le hablaba a mamá sobre el tema, ella, con cariño, pero con firmeza, me respondía que como yo había nacido prematura, luego de un parto difícil, pesando sólo 2 kgs. y que había logrado sobrevivir gracias a su amorosa y sacrificada dedicación, ya que en ésa época era muy difícil la sobrevivencia de los niños nacidos prematuros y con bajo peso, la experiencia difícil de mi nacimiento la había traumatizado a tal punto que no quería tener más hijos, todo lo cual conspiraba contra mi sueño de tener un hermano.

Yo quería ser igual, sentir los mismos sentimientos que mis amiguitas y me doy cuenta que desde mi lejana niñez, la igualdad, ha sido siempre, hasta el presente, algo que ha dirigido mi accionar y es un sentimiento que trasciende el tiempo y las diferentes situaciones vividas.

Continuando con el relato, que espero, querido Gabriel, no te aburra a tí ni tampoco a los sayaguenses del blog, fuimos corriendo a contemplar a Socorrito y de paso mirábamos si la cigueña que la había traído había dejado algún rastro de su presencia.

Al contemplar nuestra desazón, don Ernesto Cabrera, el padre de mis amigas, no se le ocurrió otra cosa, que estoy segura que lo que nos dijo fue para distraernos y ante nuestra sorpresa y respondiendo a nuestra pregunta, nos manifestó que Socorrito había surgido de un repollo, de los tantos que cultivaba en la huerta familiar, situada al frente de la vivienda, que era a la vez huerta y lugar de nuestros juegos, hamacas incluídas. Teresita y yo nos quedamos perplejas ante esta novedad.

Era por éso que no había ni siquiera una pluma de la supuesta cigüeña¡¡¡ Luego del impacto, vino la reflexión sobre lo sucedido y hé aquí que mi deseo de tener un hermano o hermana vislumbró la esperanza de poder concretarse. Empezamos con Teresita, que se solidarizó conmigo, a revisar, uno por uno, los repollos cultivados por don Ernesto.

No dejamos ni uno sin revisar. Fueron como dos filas de repollos que abrimos para revisarlos en busca de un hermano o hermana para mí. Me es imposible describir la desesperación de don Ernesto. Habíamos destrozado su amoroso cultivo, ya que los repollos no se pueden abrir antes de su cosecha porque se secan.

De más está relatar que nuestra amistad se vió interrumpida por un tiempo, ya que aunque don Ernesto era muiy bueno, recuerdo que nos hacía juguetes caseros, hermosas cometas y hasta bellos barriletes,durante un tiempo, por haber sido yo la instigadora, creo que estaba convencido de que era una amistad peligrosa y algo “rara”, para su hija Teresita.

Cuando se calmó su enojo, a los pocos días, continuamos con nuestra amistad, yo con el sueño del hermano que no venía, ni por intercesión de las cigueñas y ni qué hablar que no podíamos invadir su huerta. Mí único hermano, Osvaldo Tonossi, que reside desde hace años en Estados Unidos, nació cuando yo tenía 10 años.

Durante el tiempo transcurrido hasta su nacimiento, no sé si debido a la frustración que yo sentía, empecé a jugar juegos considerados de varón, como la bolita, jugaba al fútbol, la única niña entre los varones de la calle Ignacio Rivas, que se agrupaban en la puerta de mi casa a pedirle a mi mamá que me permitiera jugar el partido, ya que argumentaban que yo era el mejor “golero”.

Este comportamiento preocupó a mi madre que me llevó a que me viera el Dr. Sbárbaro, que vivía a un lado de la Plaza de Deportes, que era el Dr. del barrio y que me había visto nacer. El famoso Dr. ni me revisó y tranquilizó a mi madre, que tenía temor de que mi comportamiento algo varonil respondiera a algún otro problema físico o mental. Recuerdo que el Dr. me miró sonriendo y le dijo a mamá que era normal y que todo se debía a que era muy inteligente.

Tenía sus razones para diagnosticar al respecto, pero lo que sigue quizás forme parte de algún otro relato de mis travesuras infantiles. Sólo debo hacer notar que aunque Teresita y luego Socorrito, aprendieron de mí a jugar a la bolita y dejaron las muñecas, para desesperación de sus padres, que incluso las enviaban a la Escuela del Colegio Socorro, para que fueran mas devotas, mientras que mi padre, partidario de la Escuela Pública, laica, gratuita y obligatoria me enviaba a la Escuela Nº. 52, a pesar de los obstáculos y diferencias continuaron siendo mis amigas.

Socorrito, ya fallecida, permanece en mi recuerdo de una gran amiga, aunque haya partido, pero afortunadamente, con Teresita, gracias al blog, aunque perdimos contacto por muchos años, gracias a Gabriel y a su hermana menor Carmencita, que se comunicó desde USA, nos hemos reencontrado y recuperado nuestra hermosa amistad y nuestros recuerdos imborrables de sayaguenses. Hasta pronto y saludos a todos.

Prof. Estela Maris Tonossi


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Responses

  1. Estimado Gabriel: Quiero darte mil gracias porque por medio de este medio me pude poner en comunicación con Estela Maris Tonossi que fue siempre una amiga de mis hermanas y a la vez ellas se llamaron por telefono despues de tantos anos fue una alegria enorme como yo te mencione hace algun tiempo atras.

    Gracias a esta labor tan linda que estás desempeñando entre todos los Sayaguenses.

    También quiero extender desde NY mis cariños a las gracias a Estela por la forma en que recuerda a mi familia,mis ojos se llenaron de lágrimas de recuerdos tan lindos y de que recordara a mi padre y a mi familia nosotros tambien te recordamos a ti Estela carinosamente!!!.

    Yo tengo muchos recuerdos de mi querido Sayago ya que mi familia vivió muchos años allí. Nuevamente te doy las gracias y que Dios te bendiga.

    Carmen Cabrera

    • Querida Carmen, gracias por tus comentarios elogiosos, pero sabes que todo tiene su precio…. y el nuestro es demandar historias, imágenes y recuerdos de todos aquellos sayaguenses dispersos por las mas variopintas geografías, incluso, en nuestra sección Sayaguenses Por El Mundo SX(M) publicamos fotografías de los ex vecinos – recuperados en el blog – de sus ciudades actuales, así que….a buscar fotos de hoy y de ayer y enviarlas a la dirección que figura en contacto o pinchando aquí y seguir compartiendo historias, que no se terminan en las que vivimos en el barrio, te esperamos !!

    • Javier, qué tal ? a seguir leyendo el blog y los artículos del Gordo Estefan que son imperdibles….. no te olvides de nuestra sección de SX(M) – Sayaguenses por el Mundo – donde publicamos fotografías de las ciudades que hoy acogen a los exvecinos, esperamos fotos nuevas y viejas, y mas y mas historias.
      Adónde las puedes enviar ? pues al mail que figura en Contacto o pinchando aquí.

  2. Estimado Gabriel:No se si habras recibido el Email que te mande antes,por eso intento por este medio de comunicarme contigo para pedirte un gran favor.Mi nombre es Carmen Cabrera y he escrito antes sigo tu pagina con mucho carino por Sayago y siempre agradezco tu labor.Por medio de esta pagina encontre a una amiga de mi familia de muchos anos y que quiero mucho hasta el mes pasado nos escribiamos mucho y de repente no escribio mas.Me comence a preocupar y me comunique con otra profesora amiga de ella y ella trato por telefono pero parece que estan desconectados.Ella me pidio que se sabia algo de Estela que le dejara saber ya que ella tambien se preocupo.Si tu tienes algun medio de saber de ella o como esta te lo agradeceria mucho en nombre de ella y mio.Ojala que este bien.Por eso recurro a ti.Muchas gracias.Y contestame pronto gracias mil.Carmen

  3. […] al lado del Club Túnel Historias de cigüeñas sayaguenses Cuando Alberto Castillo vino a cantar a […]


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