Posted by: gabriel | 15 September 2011

Ese no, que es el cuchillo del abuelo !

Antes de que se fuera el último "criollo" en la mesa de Carlos, en Huelva ( © 2011 )

Uy, no me digas que esto no pasó en tu casa ?

Los objetos – sobre todo los de uso mas común – tenían el nombre grabado ( pero invisible ) de su usuario : cuchillos, vasos, platos, tablas de asado, cañas de pescar, incluso hasta existía un mate personal y un mate de “visitas”…. ( curiosidad anotada por Carlos Alem ).

Y cuidado con que algún desprevenido los utilizara, era llamado inmediatamente al orden con algún comentario como el que titula este post.

Obedecería a la austeridad de objetos que existía en las casas o era algo mas sutil ?

Recordando estos temas y anotando otros para futuros posts, hacíamos la sobremesa en Huelva con Carlos, con quien recordamos también los “juegos” de vasos – todos diferentes – con que se servía la mesa “de todos los días”, los cubiertos – que eran los que quedaban del obsequio de bodas de la abuela – que se completaban con otros totalmente distintos si la mesa se ampliaba con mas comensales, los platos que tampoco obedecían a un único criterio estético u origen común – o me vas a decir que en la “mesa de todos los días” los platos eran todos idénticos ? y así podríamos anotar miles de semblanzas.

Yo recuerdo que en casa había un juego – incompleto, por supuesto – de unos vasitos pequeños, que luego identifiqué como de vermouth y que lucieron hasta su extinción final en la mesa diaria. Tenían unos colorcitos, unos dibujos que ojalá pudiera reproducir, solo los recuerdo de tono bordeaux…. Confieso que a mi no se me rompió ninguno, es mas, he mirado y re-mirado infructuosamente en la Feria de Tristán Narvaja a ver si podía ubicar algún juego gemelo.

¿ Qué recordás como característico de la “mesa de todos los días” de tu casa ?


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Responses

  1. Las tablitas para comer asado, de cármica con dibujos imitando porcelana inglesa y otras de madera gruesa, los cubiertos con hojas de parra y uvas en relieve, los cuchillos de cabo de madera que eran sólo para los asados, los vasos de vidrio que se les ponía el nombre con chorro de arena en la feria de Tristán Narvaja, los vasitos de aceitunas donde mi bisabuela tomaba mate de cascarilla, los platos con borde dorado, los duralex (y el reclame en la tele: “duran toda la vida, señora”…y cuando se rompían, se partían en mil pedacitos), los vasitos de plástico desarmables…

    • Uy los mates en vasitos de aceitunas……eso me parece a aquel post de ” Y si con esto hacemos esto otro….”

  2. Cuando aparecieron los cuchillos de sierrita, creo que nos había traído uno mi primo de brasil, y era el infaltable para cortar el pan.
    Vasos del requesón para tomar café.
    Destapador de botellas con el logo de Pepsi o Coca-cola en bajorrelieve, eran todos de metal.
    Muchos saludos Virginia

  3. En casa, dentro de los platos de postre estaba uno que era el sobreviviente del juego de platos de bebé de mi hermana (que después fue el mío-por ser menor) estaba un poquito cascado, pero como tenía dibujos infantiles era mi preferido. Lo mismo con los cubiertos. Los primeros cortes con cuchillo los hicimos con aquel redondito, desafilado-imposible que cortara!!!,pero inofensivo. El mate de mi madre (mate de té) era un vaso de dulce de leche que tenía el borde grueso y redondeado. Y la vajilla de melamina? (plástico que sise caía se hacía añicos).
    Saludos

  4. Y en lo de mi abuela, ni les digo. Todos juegos de 2 o 3 piezas. Todavía conservo un azucarero esmaltado, celeste con asas negras, sin tapa, con unas rosas pintadas, todo un tesoro. Y 2 copas de un vidrio muy grueso estriadas, seguramente “ordinarias”, pero son mi tesoro, y en ellas me tomo el vinito del fin de semana, y uno vuelve atrás en el tiempo.
    Conservo también unas copas de colores diferentes, altas y profundas, 5 en total, que eran de una tía adorada, que son el viaje en el tiempo hacia los cumpleaños de mi primo, siempre divertidos, con tortas artísticas y cotillón hecho a mano, ahora las pongo en la mesa en los cumpleaños de mi familia, y la tía aparece sentada en primera fila (ella está viva, pero es muy viejita y vive en Brasil): me quedé con la mejor herencia.


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