Posted by: gabriel | 30 July 2013

Viñedos y vides de Sayago . El parral de casa

parral
Sayago nunca poseyó una tradición vitivinícola como el cercano Colón y Villa Colón, no por ello careció de viñedos ni de parrales familiares; atestiguan este hecho los antiguos edificios destinados a la producción de vino que aún se mantienen en pie, citando por ejemplo uno de ellos en camino Ariel casi frente a la fábrica de columnas de Ute ( según tengo entendido pertencía a la familia Strada, ya me dirán uds si estoy en lo cierto ).

Pero hagamos un pequeño repaso de los campos o terrenos con viña que recordamos, y hablo sobre todo de los que aún se veían en los años 60s y principios de los 70s: los Francia ( Julia a quien conocí ) vivían en Ariel entre Martín Ximeno y Olazábal, sus campos daban a los fondos de la Eternit, su casa tenía un frente pequeño sobre la calle, sin embargo se extendía hacia el fondo como siguiendo las viñas que cosechaban.

En esos tiempos los viñedos eran casi un recuerdo, pocos años después – no recuerdo fechas pues era muy niño – se mudan del barrio, desapareciendo los terrenos y les pierdo la pista. La familia Barragán ocupó con su casa y el aserradero “Los Andes” un terreno donde los antiguos viñedos eran simplemente un recuerdo.

Mas hacia el fondo, sobre la franja izquierda del camino y frente a la citada mas arriba fábrica de columnas se extendían otras vides.

La estancia de Milton en el medio del  triángulo ferroviario de Sayago ( © Milton Suárez )

La estancia de Milton en el medio del triángulo ferroviario de Sayago ( © Milton Suárez )

El terreno de Milton Sayaguense por el Mundo SX(M) de Australia, tenía en su “campo familiar” ubicado en el triángulo que encierran las vías en Camino Propios otras vides, que podían verse incluso entrados los años 70s.

La Agronomía tenía también cultivos, que podían verse desde Avenida Garzón frente mismo al edificio de la Facultad.

En Propios a la altura de Capitulares – tanto a mano izquierda como a la derecha – supo haber viñedos, hoy es imposible imaginarlos debido a lo poblada que está esta estribación del Brandi.

Casi me olvido de los que tenía la familia Guerra donde hoy se ubica la Iglesia de “los Mormones”! Recuerdo que había un molino de viento….durante un tiempo enloquecí a mis padres, cuentan que me pasaba – en mis primeros balbuceos – diciendo la palabra “titanda”, el misterio se resolvió un día que les señalé lo que para mi era la “titanda” : el molino de los Guerra.

Los parrales, desaparecidos sus hermanos mayores los viñedos, tomaron el relevo, no había casa que se preciara que no dispusiera para consumo propio de uno de ellos, los tipos de uva mas comunes – moscatel negra y la famosa “chinche” o brasilera- eran los predominantes.

En mi casa de Martín Ximeno Don Emilio Franzia se hizo cargo de plantar, cuidar y sulfatar el que mi abuela había solicitado, de comer nos encargábamos nosotros.

La Facultad de Agronomía era entonces la Granja Modelo, pero mas bien parece un casco de estancia no ? ( © Esther Fernández de Franzia )

La Facultad de Agronomía era entonces la Granja Modelo, pero mas bien parece un casco de estancia no ? ( © Esther Fernández de Franzia )

Emilio, un experto botánico trabajaba en los terrenos que poseía la Facultad de Agronomía y tenía en su casa de Camino Millán unos parrales preciosos que no solo daban sombra en verano sino que eran de cosecha abundante, mas al fondo, plantados en hilera aprovechaba al máximo el terreno para disponer de la versión hogareña de las vides que llegaban hasta la calle Sauce, parte cedieron mas tarde cuando se construyó la casa de su hija Raquel, nuevamente la civilización le ganaba a las uvas.

Son miles las historias que se pueden contar vividas debajo de esos “toldos verdes” veraniegos, comidas familiares, casamientos, fiestas de todo tipo y el día a día, conviviendo y esperando que los racimos maduren para poderlos llevar al plato.

En ese entonces salvo en los terrenos baldíos, cada casa disponía de un parral : algunas veces como protección del sol en la entrada formando un arco, como tenía Doña Elena; otras como en lo de Don Jeremías pegadito al aljibe haciendo mas acogedor el patio; otras como complemento infaltable de la parrilla, o ….dónde se puede comer mejor un asado que debajo de un parral ?? Vamos !!

Pero esos son los que he conocido yo, uds que pueden contarnos ?


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Responses

  1. En Bell y Caparroz estaba la bodega del Toto Bestar, los Mondelli de Marconi y Propios tenían bodega ( en Atlántida) no en el barrio pero sayaguenses de ley, por Vedia había una familia que se dedicaba al reparto y distribución del querido vino -no me acuerdo el apellido-, pero algún amigo tirará alguna cuerda, en esa época no había el vino fino uruguayo pero los viejos se arreglaban con el lija ya sea comprado o casero, porque también había muchas familias que tenían parrales ,compraban mas y elaboraban su propio tintillo.

    Un abrazo el luicho

    • Y no recordás qué familia hacía el caserito ???? Aunque no lo etiquetara….

  2. Hola Gabriel: yo viví toda la vida en Millán, para mudarme solamente tuve que saltar un terreno baldío que aún hoy despues de medio siglo sigue siendo baldío, casi todas las casas tenían antes aunque pequeño fuese un parral.

    La casa de mi niñez tenía uno ya viejo dicen que lo había plantado el antiguo dueño, milagrosamente sigue existiendo, me acuerdo claramente de los viñedos de la Facultad de Agronomía que por Millán iban hasta lo que es hoy el complejo 26 de octubre, pero mis favoritos estaban dentro del predio que lindaba a María Orticochea: era uva moscatel, también recuerdo y no hace tanto tiempo de la bodega que estaba en lo que hoy Ute expropió en Millán frente a la Central térmica, allí había un enorme predio lleno de vides con los galpones que pertenecieron a un sr. llamado Trabal, en parte del terreno expropiado porque no podía haber construcciones el Ministerio de Vivienda construyó casa para algunas familias víctimas de la plombemia, no se sabe porque expropia dando argumento de insalubre y allí re -aloja familias, persiste en el lugar un enorme árbol, el terreno da tambien a Ariel.

    • Yo también los recuerdo, se veían mejor desde Millán, pues los viñedos llegaban casi hasta el propio Camino, la vista desde Ariel – donde el terreno tenía una pendiente, recordemos que corre o corría, una pequeña cañada por allí – era mas lejana.

      Tengo la imagen, pues hacía de tanto en tanto, el camino en bicicleta que unos cipreses cerraban la vista desde Millán, pero no impedían del todo ver los cuidados viñedos que había detrás.

      • Gabriel: El vino que hacía el Sr. Trabal uno me acuerdo se llamaba Angelito, y el otro Peñarol, buenísima tu descripción y me fattó agregar no queda uno sino dos arboles

  3. Hola ,Gabriel , gracias por traerme a la memoria las uvas negras moscatel que también habían en casa, mencionaste a Doña Elena ,que es de ella y la hija ? besitos a nene saludos a tu esposa u un abrazo para ti ,contestame pronto.

    Gloria de California.

    • Uy, Doña Elena….la verdad es que le perdí la pista desde que era un niño, nos mudamos una calle mas atrás – a Olazábal – y a pesar de ir permanentemente a ver a mis tíos no recuerdo qué fue de la vida de la hija, pues Elena falleció, si mal no recuerdo por los años 70s, le preguntaré a mi tío, que aún vive en Ximeno.

  4. Aportando al tema que nos ocupa les diré que TRABAL, falleció hace un par de años, vivía en un edificio en Yaguarón casi 18 de julio, bajaba a la vereda se sentaba en una silla y se quedaba en el kiosko de revistas, varias veces hablé con él, recordando algunas travesuras que nosotros hacíamos, con la uva.

    También recuerdo los inmensos viñedos de Agronomía que iban de Garzón casi a Lecocq los cuales contaban hasta con una quinta de riego. Los serenos patrullaban a caballo con escopetas con cartuchos de sal, recuerdo especialmente al CHICOTE PINTOS, por ser el tío de mi amigo Daniel Agüero.

    Había que esconderse, dejar que pasaran y arriesgarse…. pero qué linda era la uva blanca.

    Después todo cambio, desapareció el viñedo vino el abandono, recuerdo la cancha del Sauce en Millán y Gabito, también el puente que hace poco hicimos referencia en otra nota anterior.

    Hoy paso y veo gran cantidad de viviendas, en fin es un nuevo barrio.

    HASTA LA PROXIMA

  5. Siempre me pregunté si cuando los técnicos de la Facultad de Agronomía evaluaban la producción de los viñedos tenían en cuenta todos los racimos que éramos capaces de comernos en escasos minutos…


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