Posted by: gabriel | 22 May 2018

“…una esquina donde el tiempo parece detenerse”, por Fernando

Calle Quicuyo, archivo Fernando Manzoni

Calle Quicuyo, archivo Fernando Manzoni

Caminando por la calle Ariel entre el ruido de los ómnibus, los gritos de los niños que salen de la escuela o el ruido de los autos que pasan en continuación, casi sin querer se llega a una esquina donde el tiempo parece detenerse.

Un viejo cartel atado a una columna con escrito “Quicuyo” es la puerta de entrada a este túnel del tiempo y cuando se pasa por ahí es imposible no caer en la tentación de hacer este viaje extraordinario.

Sin darse vuelta se entra en Quicuyo y el mundo caótico en el que vivimos desaparece en un instante, una fila de paraísos y el canto de los benteveos junto al vuelo de los gorriones y las torcazas te conduce por el túnel del tiempo.
Hoy el asfalto ha cubierto la calle de tierra por la que jugábamos y nos divertíamos corriendo entre los árboles, los días de lluvia apenas paraba, corríamos a la calle con nuestros barquitos improvisados, algunos de madera, otros de papel, otros con pedazos de plástico, a llenar el río que se formaba en el cordón de la vereda.

Placita de Quicuyo, archivo Manzoni

Placita de Quicuyo, archivo Manzoni


Una y otra vez nuestras naves bajaban desde la placita hasta Ariel y ahí los recogíamos corriendo hasta la plaza para iniciar otra vez nuestra carrera.
No necesitábamos llamarnos, todos sabíamos que cuando parara de llover había que salir y así nos pasábamos las tardecitas con la ñata contra el vidrio esperando que dejara de diluviar para ponernos las botas de goma y correr hasta Quicuyo.
Sí, porque no era una calle así nomás, nuestra calle tenía un nombre: Quicuyo.

Paseando por este asfalto de los años modernos siento aún los gritos y las risas, escucho la pelota de goma picar contra el muro de los Duto y veo gurises treparse al eucaliptus de la placita.

Una poética vista de la plaza del barrio Jardín y las glicinas primaverales de los Dutto ( © Teresita Dutto 2011 )


Camino, me siento en una hamaca, respiro y me lleno los pulmones con el aire puro del barrio de mi infancia, a lo lejos se siente el ruido del mundo de hoy, me refugio en aquel reino de paz y tranquilidad…cierro los ojos y sonrío, corro, salto, me escondo atràs de los paraísos…vuelvo despacito al presente, caminando hacia Ariel, en la esquina me doy vuela y saludo Quicuyo, una lágrima atraviesa mi mejilla…es una mezcla de nostalgia y alegría por un mundo que fue y que no está màs o mejor dicho, un mundo que fue y sigue viviendo en cada uno de aquellos que algún día dejaron ir por la bajada en un dìa de lluvia un barquito de papel por el río del cordón de la calle Quicuyo…

Fernando Manzoni

Otras notas publicadas de Fernando:
Los Corsos de Colón
Para mañana traigan fruta
Paseos con FernandoPaseos con Fernando, hoy : el Gimnasio

Pon en el buscador “Fernando Manzoni ” y aparecerán mas notas que vale la pena volver a ver.


Creative Commons License
http://www.gabriel329.wordpress.com by gabriel329 is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 3.0 Unported License.

Advertisements

Responses

  1. Mi calle,mi barrio…..


Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

w

Connecting to %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Categories

%d bloggers like this: